Los domingos guardan un tesoro de melancolía.

Me gusta desayunar los domingos. Los domingos, me gusta desayunar. Porque todos los domingos guardan un tesoro de melancolía y ami, me gusta compartirlo con un colacao calentito mirando el viento soplar por la ventana. Es bello. Hay gente que pasa, llevan paraguas. Puede que haga frío, está lloviendo.

Me gusta desayunar los domingos. Los domingos, me gusta desayunar. Porque la gente camina más despacio, porque por las calles apenas corren voces. Hay pájaros, sí, algunos pájaros charlan entre ellos, escondidos en los arboles. Pero los pájaros, los pájaros también guardan un trocito del tesoro de los domingos, también sus voces suenan melancólicas.

Me gusta desayunar los domingos. Los domingos, me gusta desayunar. Porque el cielo se tiñe de gris, gris, gris de cielo encapotado, gris bonito. Y el viento, el viento también corre, ligero, cargado de olores. Me gusta. Me gusta el viento de los domingos.

Algo que escribí hace tiempo en el otro blog y me habéis hecho recordarlo todos los tuiteros de mi TL. ^^

Anuncios

Un comentario en “Los domingos guardan un tesoro de melancolía.

  1. Buena narración, has conseguido compartir conmigo la sensación que muchos tenemos la mañana del domingo, que sin duda, es singular.

    Enhorabuena, te animo a que sigas expresándote. No es fácil y mucha gente no te comprenderá, pero es algo que te hace especial y que además, nunca te podrán robar.

    Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s