~2~

Cuando nadie

mira ni nadie

me ve;

Cuando nadie

hay que se

fije en mi

mirada ausente

ni en

mis labios

entreabiertos;

Cuando nadie

sospecha

del quieto

parpadeo de

mis ojos

ni de su delicioso

vaivén,

pienso en ti.

Y sucede como

cualquier

otra cosa

sin importancia;

como cualquier

otro pensamiento.

Sólo que éste

te encierra a ti.

Y es entonces

cuando los

días de Sol

se vuelven

amarillentos

y pasan,

como todo

pasa, como

las tardes

de domingo,

como un verano

en casa,

como si

pendiera de

las agujas

de un reloj

que sujeta

tu sonrisa.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s